Gym Morrison

Gym Morrison
No pain, no gain.

No hay atajos para evitar la inflamación de panza y cachetes.  Ni unas pastillas milagrosas, ni fibra y linaza, vómito instantáneo o el divino bisturí van a lograr lo que una buena alimentación y ejercicio pueden hacer… pero, ¿quién tiene tiempo para eso?

Bueno, hoy empiezo a darme un espacio para ello; voy a entrar a un gimnasio.  Creo que la vida de fiesta y alcohol que he llevado últimamente debe tener un ligero descanso.  A ver cuanto me dura el chiste…. no soy muy afán de los largos compromisos.

Fatties go to heaven.

Fatties go to Heaven, Skinnies go to hell

Esto es lo que pienso después de un fin de semana lleno de pizza con queso en las orillas, recipientes completos de nieve de chocolate y brownie, quesadillas gigantes rellenas de verduras fritas, burritos bajapedas, cocteles con más azúcar que alcohol, jalapeño poppers con ranch, hamburguesas vegetarianas (que por ser vegetarianas no las hace menos engordadoras), degustación de cervezas de nombres extraños, tortas ahogadas (que no eran ahogadas, pero después de los litros de salsa que les hecho parecen tales), grilled cheese sandwiches (animal style), pan de banana, pretzels de peanut butter cubiertos de chocolate, bolsas de papitas de sal y vinagre, bolsas de papitas buffalo blu, chocolate abuelita, crepas de espinaca con mozzarella, tacos de huevo con soyrizo.  Fui y regresé del cielo repetidas veces.  Gracias.